Los discos físicos SAS y los discos físicos SATA son útiles por distintos motivos:
SAS: estos discos físicos se utilizan en entornos comerciales para su compatibilidad
con aplicaciones empresariales de importancia. SAS es especialmente compatible
con dispositivos de almacenamiento masivo de accesibilidad alta (por ejemplo,
discos físicos externos), debido a su rápida producción.
SATA: estos discos físicos ofrecen un rendimiento y una fiabilidad estándar,
y normalmente no son caros. Los discos físicos SATA son útiles para la copia
de seguridad y el archivado de datos.